Hitos del Lenguaje Infantil 2 a 3 años
En otros artículos, hemos hablado sobre hitos importantes en el desarrollo del lenguaje para bebés y niños pequeños de 0 a 12 meses y 12 a 24 meses.
Este desarrollo lingüístico tiene un impacto significativo en la capacidad de socialización de los niños, ya que comienzan a formar relaciones más complejas con su entorno. Durante este periodo, es común que los infantes usen frases de dos palabras, lo que refleja una importante evolución en su habilidad de combinar palabras para formar ideas más completas. Los padres y cuidadores juegan un papel crucial al fomentar estas habilidades, proporcionándoles oportunidades para escuchar y usar el lenguaje a través de la lectura de cuentos, el canto de canciones y las conversaciones cotidianas. Además, es fundamental estar atentos a señales de posibles retrasos en el desarrollo del lenguaje, como la falta de respuesta a su nombre o la incapacidad para seguir instrucciones simples. La detección temprana de estos signos permite intervenciones oportunas, que son clave para apoyar el desarrollo lingüístico y comunicativo óptimo del niño.
Habilidades de lenguaje receptivo durante el segundo año
El lenguaje receptivo se refiere a cómo prestamos atención, procesamos y comprendemos el lenguaje. Es uno de los pilares más importantes para el desarrollo social y académico de un niño. Durante el segundo año de tu hijo, deberías notar que hace lo siguiente:
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Comienza a responder algunas preguntas con palabras interrogativas. Tu hijo debería empezar a entender y responder preguntas que comienzan con quién, qué, cuándo, dónde y por qué. Ejemplos incluyen: “¿Qué es eso?” “¿Quién es __?” o “¿Dónde está __?” También debería poder señalar objetos cuando se los describen, como “¿Qué te pones en los pies?"
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Señalar partes del cuerpo cuando se las nombran verbalmente
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Entender y usar conceptos direccionales, como debajo, dentro, sobre, en
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Comenzar a entender diferencias de tamaño, como grande, enorme, pequeño, chico
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Comprender “tuyo” y “mío”, así como turnarse: “mi turno” y “tu turno”
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Entender verbos como saltar, correr, lanzar
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Escuchar libros e historias por períodos más largos, así como señalar objetos de interés mientras escucha al lector
Comienza a responder algunas preguntas de "WH-". Tu hijo debería empezar a entender y responder preguntas que comienzan con quién, qué, cuándo, dónde y por qué. Ejemplos incluyen: “¿Qué es eso?” “¿Quién es __?” o “¿Dónde está __?” También debería poder señalar objetos cuando se los describen, como “¿Qué te pones en los pies?"
Señalar partes del cuerpo cuando se las nombran verbalmente
Entender y usar conceptos direccionales, como debajo, dentro, sobre, en
Comenzar a entender diferencias de tamaño, como grande, enorme, pequeño, chico
Comprender “tuyo” y “mío”, así como turnarse: “mi turno” y “tu turno”
Entender verbos como saltar, correr, lanzar
Escuchar libros e historias por períodos más largos, así como señalar objetos de interés mientras escucha al lector.
Habilidades de lenguaje expresivo durante el segundo año
El lenguaje expresivo se refiere a cómo usamos sonidos y palabras para comunicar nuestros deseos y necesidades. A los 24 meses, esperamos que un niño use principalmente palabras para expresarse. Durante el segundo año, deberías notar que tu hijo hace lo siguiente:
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Usar frases de dos palabras alrededor de los 24 meses
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Participar en conversaciones cortas
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Comenzar a usar pronombres, como yo, mi, mío
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Empezar a comunicar sus sentimientos y emociones verbalmente, en lugar de físicamente
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Tener un vocabulario hablado de alrededor de 50 palabras
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Posiblemente intentar responder preguntas simples
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Hacer peticiones verbalmente
Además de estos hitos del desarrollo del lenguaje expresivo, es crucial reconocer la influencia del entorno lingüístico en el que se desenvuelve el niño. Los niños que están expuestos a un ambiente rico en lenguaje suelen mostrar un progreso más rápido en sus habilidades lingüísticas. Esto incluye la interacción con adultos que modelan el uso correcto del lenguaje, la lectura de cuentos, y la exposición a un vocabulario variado.
En el contexto de la terapia del lenguaje, los profesionales recomendamos a los padres fomentar un entorno comunicativo donde se refuercen los intentos de comunicación del niño, independientemente de la exactitud lingüística. La imitación y expansión de las palabras del niño pueden ayudar a fortalecer los patrones de lenguaje adecuados. Asimismo, el juego simbólico y las actividades de juego que involucren toma de turnos y el uso de lenguaje descriptivo son estrategias efectivas para apoyar el desarrollo del lenguaje expresivo en esta etapa. Con estos enfoques, los padres pueden ser un aliado clave en el crecimiento lingüístico de sus hijos, en colaboración con los profesionales en fonoaudiología.
Otros hitos importantes para niños de 2 años
Más allá del habla y el lenguaje, hay muchas otras habilidades de desarrollo importantes que generalmente se adquieren entre los 24 y 36 meses de edad.
Por ejemplo, es común ver un aumento en el desarrollo de las habilidades de juego de un niño. Sus actividades lúdicas se vuelven más complejas a medida que comienzan a participar en juegos de simulación y utilizan los juguetes para su propósito original. Es posible que veas a tu pequeño jugando a la casita, hablando por un teléfono de juguete o conversando con sus muñecas.
Involucrar a tu hijo en juegos de simulación les ayuda a adquirir habilidades de lenguaje y sociales.
Involucrar a tu hijo en juegos de simulación les ayuda a adquirir habilidades de lenguaje y sociales.
Los niños pequeños están empezando a comunicarse usando el lenguaje. Involucrar a tu hijo en juegos de simulación sencillos les ayuda a expandir estas habilidades básicas de lenguaje y sociales. La atención conjunta que se da cuando ambos comparten una experiencia, como jugar a la cocina, también ayuda con habilidades como la capacidad de prestar atención, que es crucial en un entorno académico.
Tu pequeño también comenzará a jugar en paralelo. Esto significa que empezarán a jugar cerca de otros niños, pero aún no participarán en un juego compartido con ellos. Eso sucede alrededor de los 3 a 4 años.
A los 2 años, los niños también deberían estar explorando la mayoría de los alimentos y texturas. Deberían alimentarse por sí mismos con un tenedor o cuchara, así como usar el agarre de pinza (sostener algo entre el pulgar y el índice). Deberían comenzar a beber de un vaso abierto o con un pitillo y ya no usar biberón ni chupete. Aunque los pequeños pueden tener una fuerte preferencia por los macarrones con queso, los niños de 2 años también probarán nuevos alimentos. Después de algunos intentos, pueden aceptar esos nuevos alimentos en su dieta.
¿Cómo debería sonar el habla de un niño de 2 años?
Aunque todos los niños son diferentes, aquí hay una regla general: A los 24 meses, las personas cercanas, como los familiares, deberían poder entender aproximadamente el 50% del habla de tu hijo.
Tu hijo también debería estar aprendiendo nuevos sonidos del habla durante este tiempo. Entre los 2 y 3 años, esperamos que un niño haya dominado los sonidos /p/, /m/, /h/, /n/, /w/ y /b/. Deberían estar cerca de dominar los sonidos /k/, /g/, /d/, /t/ y /ng/. También deberían haber comenzado a usar los sonidos /f/ y /y/.
Es importante destacar que durante esta etapa de desarrollo del habla, el juego y la interacción social juegan un papel crucial en el enriquecimiento del lenguaje del niño. Los padres pueden fomentar el desarrollo del habla a través de actividades diarias que incluyan lectura de cuentos, canto de canciones y juegos de palabras, lo cual estimula la imitación y el uso espontáneo de nuevos sonidos y palabras. Además, el entorno lingüístico del niño debe ser rico y variado; por ejemplo, hablarle directamente al niño en lugar de simplemente permitirle escuchar conversaciones entre adultos puede incrementar su exposición a vocabulario nuevo y estructuras gramaticales.
Es fundamental que el lenguaje que escuche sea claro y adaptado a su nivel de comprensión, ya que esto facilita la adquisición de nuevas habilidades lingüísticas. En caso de que las preocupaciones persistan y no se observen progresos significativos, es crucial que los padres consideren una evaluación completa por parte de un fonoaudiólogo, quien podrá identificar posibles trastornos del habla o del lenguaje y ofrecer intervenciones adecuadas para abordar las necesidades específicas del niño, asegurando así un desarrollo óptimo de sus habilidades comunicativas.
¿Cómo saber si tu hijo de 2 años necesita terapia del lenguaje?
A veces, los niños pequeños necesitan ayuda adicional para desarrollar su habla y lenguaje. Las habilidades lingüísticas se construyen una sobre otra con el tiempo, como una escalera. Y cuando los niños no alcanzan hitos importantes de comunicación desde temprano, corren el riesgo de quedarse atrás.
Cuanto antes puedas intervenir, más probabilidades tendrán de alcanzar sus metas de comunicación. Aquí hay algunas cosas a tener en cuenta:
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A los 24 meses, observa si el lenguaje de tu hijo parece limitado. ¿Está usando al menos 50 palabras? También es importante que empiece a combinar palabras en frases de dos palabras. Presta atención a qué tan bien puedes entender el lenguaje de tu hijo, o si parece estar retrocediendo en su desarrollo.
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Cuando tu hijo cumpla 36 meses, verifica si su lenguaje se limita a palabras de una sola sílaba sin consonantes finales, si usa pocas o ninguna frase de varias palabras, si no puede hacer preguntas comunes como "qué" o "dónde", o si su habla no es fácil de entender. Estos son signos de un retraso en el habla. Otra causa de preocupación es si tu hijo tiene frecuentes rabietas u otros problemas de comportamiento porque no puede comunicarse bien, o si presenta ecolalia (que significa repetir lo que escucha sin intentar comunicarse).
A los 24 meses, observa si el lenguaje de tu hijo parece limitado. ¿Está usando al menos 50 palabras? También es importante que empiece a combinar palabras en frases de dos palabras. Presta atención a qué tan bien puedes entender el lenguaje de tu hijo, o si parece estar retrocediendo en su desarrollo.
Cuando tu hijo cumpla 36 meses, verifica si su lenguaje se limita a palabras de una sola sílaba sin consonantes finales, si usa pocas o ninguna frase de varias palabras, si no puede hacer preguntas comunes como "qué" o "dónde", o si su habla no es fácil de entender. Estos son signos de un retraso en el habla. Otra causa de preocupación es si tu hijo tiene frecuentes rabietas u otros problemas de comportamiento porque no puede comunicarse bien, o si presenta ecolalia (que significa repetir lo que escucha sin intentar comunicarse).
Además, es fundamental considerar que algunos factores ambientales y genéticos también pueden influir en el desarrollo del lenguaje de un niño. Los niños que crecen en entornos donde se les habla regularmente y se les involucra en conversaciones tienen más probabilidades de desarrollar habilidades lingüísticas sólidas. Del mismo modo, si hay antecedentes familiares de retrasos en el habla o el lenguaje, esto podría ser un indicativo de que el niño también podría enfrentar desafíos similares. Por lo tanto, los padres deben ser proactivos al fomentar un ambiente rico en lenguaje, donde se les lean cuentos, se les anime a contar sus experiencias y se les proporcionen oportunidades para interactuar con otros niños.
Cómo te acompañamos en Cerebros en Acción
¿Notas que tu hijo no está alcanzando los hitos de comunicación propios de su edad? ¿Te preocupa su lenguaje, pronunciación o desarrollo sensorial?
En Cerebros en Acción, ayudamos a niños desde sus primeros meses hasta los 12 años a desarrollar sus habilidades de comunicación y regulación sensorial a través de terapias personalizadas, presenciales en Medellín y también en línea para familias hispanohablantes en cualquier lugar del mundo.
Nuestro modelo de trabajo pone a las familias en el centro del proceso. Creemos que los padres son la pieza clave para lograr avances reales. Por eso, combinamos sesiones individuales con nuestras terapeutas expertas, acompañamiento constante y estrategias prácticas para aplicar en casa. Así logramos que el progreso de tu hijo sea visible en su día a día y sostenible en el tiempo.
Para nosotros, la comunicación es mucho más que palabras: es cómo tu hijo expresa lo que siente, conecta con los demás y crece feliz. Estamos aquí para caminar a tu lado y darle a tu pequeño las herramientas que necesita para brillar.